Placer y autodominio. Aristóteles.

Mientras Platón envuelve sus consideraciones entre la magia del mito y en la belleza literaria, Aristóteles introduce a fondo el bisturí conceptual. Su Ética a Nicómaco y su Ética a Eudemo constituyen una reflexión excepcional sobre la conducta humana y sus motivos: la razón y el placer, la amistad, la felicidad, la justicia, la virtud. Su diagnóstico sobre la condición humana, si no hubiera sido escrito ayer, podría ganar hoy el premio nacional de ensayo ante el más exigente de los jurados. Al leer sus páginas nos encontramos con un espíritu imparcial e incansable, muy pegado a la realidad. Así, cuando nos dice que el placer se presenta íntimamente asociado a nuestra naturaleza, añade una fina observación pragmática: “Por eso los educadores se sirven del placer y del dolor como de un timón para dirigir a la infancia”. 

Sus afirmaciones se apoyan en la realidad empírica con el rigor del mejor positivista. Todos reconocen-dice- que el dolor es un mal, y lo que se opone al dolor es el placer; por eso, aunque puede haber placeres malos, todos incluyen el placer en la trama de la felicidad. Además, el placer perfecciona la actividad, y como la vida es actividad, el deseo universal del placer manifiesta el deseo universal de vivir.

Varias veces repite que el estatuto del placer es radicalmente natural: “El hombre está hecho de tal manera que lo agradable le parece bueno, y lo más agradable; mejor. Mientras, lo penoso le parece malo, y lo más penoso; peor”. Por eso piensan algunos que el placer es el bien supremo, porque todos los seres aspiran a él, tanto los racionales como los irracionales. Además, no se desea con un fin ulterior: nadie se pregunta con qué fin goza, y ahí se manifiesta que el placer es elegible por sí mismo.

Con este pedigrí tan natural, ¿por qué juzgamos algunos placeres como malos e inconvenientes? “No debemos pasar por alto esta cuestión, y más si consideramos que se presta a grandes controversias. Pues unos dicen que el bien es el placer, y otros, por el contrario, lo consideran vil, pues esclaviza a la mayor parte de los hombres.” En Aristóteles, también los juicios de valor son conclusiones pegadas al terreno: los placeres no son malos cuando son placenteros, sino cuando “hacen al hombre brutal o vicioso”. Después comenta de pasada que “este peligro es mayor en la juventud, porque el crecimiento pone en ebullición la sensibilidad, y en algunos casos  produce la tortura de los deseos violentos”. 

Si las acciones humanas pueden ser nobles, vergonzosas o indiferentes, lo mismo ocurrirá con los  placeres correspondientes. Es decir hay placeres que se derivarán de actividades nobles, y otros de vergonzoso origen. Y no debemos complacernos en lo vergonzoso, como nadie elegiría vivir con la inteligencia de un niño para disfrutar lo que disfrutan los niños. De hecho – dirá el filósofo- el hombre íntegro se complace en las acciones virtuosas y siente desagrado por las viciosas, lo mismo que el músico disfruta con las buenas melodías y  no soporta las malas. Además, muchas de las cosas por las que merece la pena luchar no son placenteras. Por tanto, ni el placer se identifica con el bien, ni todo placer se debe apetecer. En concreto, si los poderosos, por no haber gustado nunca un placer puro y libre, se entregan a los placeres del cuerpo, no se ha de pensar por ello que éstos son preferibles: también los niños creen que lo que a ellos les gusta es lo mejor. Y si las cosas valiosas no son las mismas para los niños y para los hombres, es lógico que tampoco lo sean para los buenos y para los malos. Pero el juicio recto sobre el bien y el mal corresponde al hombre acostumbrado a obrar bien.

Aquiles y el Centauro Quirón. Batoni

Después viene el juicio certero: la causa de la conducta animal es simple, pero en el hombre es compleja, pues el deseo y la razón no siempre están de acuerdo. Es completamente distinto vivir de acuerdo con la razón o con los deseos. Y como no basta con saber esto, pues lo que nos interesa es educar la conducta, hay que saber que, de cara a los hábitos, es importante acostumbrarse a disfrutar con placeres convenientes y rechazar los inconvenientes. Esto tiene una importancia enorme, ya que todos los hombres persiguen lo agradable y rehúyen lo molesto.

Aristóteles considera que la educación del placer tiene particular importancia cuando se refiere a “ciertos placeres corporales”. En concreto, al tacto y al gusto respecto a la comida, bebida y los placeres sexuales.  Complacerse en estas cosas, y buscarlas por encima de todo “es propio de las bestias”. Y si alguien viviera sólo para los placeres del alimento y del sexo, sería absolutamente servil, pues para él no habría ninguna diferencia entre haber nacido hombre o bestia. La falta de control “consiste en buscar el placer donde no se debe o como no se debe. Y es evidente que el exceso en los placeres conduce al desenfreno y es censurable.

Así las cosas, la búsqueda del placer deberá estar siempre encauzada y templada por la inteligencia. Y “lo mismo que el niño debe vivir de acuerdo con la dirección de sus educadores, los apetitos habrán de estar sujetos a la razón”. Entre los animales, el placer y el dolor llevan la batuta del comportamiento, pero el hombre inventa formas de vida para las que el placer no sirve de guía. Es posible que vivir como un animal sea estupendo, pero que viva como una animal el vecino es desagradable y peligroso. En realidad la “Buena Vida”, consiste en someter los deseos a la razón.

 El aspecto ético del deseo, su regulación según la norma del deber ser, es considerado de gran importancia para Aristóteles. Y ello porque se trata de un dinamismo natural cuyo descontrol provoca el fracaso existencial del ser humano. Saber cómo evitar ese descontrol, es lo que mas importa al hombre en relación con el deseo orgánico. Ese saber, y más propiamente la actividad práctica por él regulada, lo llama Aristóteles templanza, dentro de la más pura tradición socrática.

Referencia:

José Ramón Ayllón Vega, 1997

ARTÍCULO DE LA REVISTA “PANÓPTICO” – Por La Proteccion De Las Especies: Los Funcionarios De Prisiones En La Transicion – G. L. Treviño

GRUPO PRO PRESXS MADRID

El siguiente artículo fue publicado en el año 2005, en la revista “Panóptico” tras el motin de Quatre Camins (2004).

Captura

Al iniciar este escrito se suceden en las televisiones catalanas (BTV-TV3) reportajes e información sobre prisiones, tendentes a justificar la política penitenciaria del Gobierno tripartito de la Generalitat. No se puede negar un cierto cambio en sus maneras, peroello no puede obviar que se nos trata de estúpidos, y la información, manipulada, mejor que se la guarden. En uno de los debates el Sr. Albert Batlle (director de Tratamiento Penitenciario en Catalunya), preguntado sobre los más de 1.000 presos muertos en los últimos años en las prisiones catalanas, balbuceó “que eran muchos”. Finalizada la investigación de las presuntas torturas enla cárcel de Quatre Camins se llega a la conclusión de que las hubo, pero no puede identificarse a los que las inflingieron. En la Catalunya del tripartito, preocupada por la…

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DESDE EL VIENTRE DE LA BESTIA – CUENTOS CANALLAS – Capítulo I – EL INFIERNO YA NO ES LO QUE ERA

GRUPO PRO PRESXS MADRID

“El Último” es el seudónimo de un buen amigo y compañero que lleva muchisimos años preso. Nos ha enviado este primer capítulo de sus “Cuentos Canallas”, texto escrito desde el vientre de la bestia-cárcel. Según vayamos recibiendo los textos, los iremos subiendo para vuestro/nuestro deleite.

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boqueras-steampunk

CUENTOS CANALLAS

Capítulo I

EL INFIERNO YA NO ES LO QUE ERA

Sobrevivir, eso es lo que hacíamos entonces. Los patios eran peligrosos hasta el punto de que cada día, al bajar de las celdas al patio, podríamos morir de manera violenta. Las reyertas por cuestiones de honor estaban servidas. Se luchaba por el control del talego, de la poca droga que entraba, por dinero… La tensión se mascaba en el ambiente; era como el aire que respirábamos. Nadie se podía relajar y, cada día, cada instante, tenías que ser tu mismo. La autenticidad era una fuerza poderosa. La peña que iba de lo…

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[Entrevista] Foucault: La prisión crea y mantiene una sociedad de delincuentes

Periódico Anarquista: La Boina.

[Entrevista con Ferdinando Scianna, 1975.]
Disponible en el texto: El Poder, una bestia magnífica. Sobre el Poder, la Prisión y la vida – Michel Foucault

foucault– ¿Por que la prisión, profesor?
-Tenemos vergüenza de nuestras prisiones. Esos enormes edificios que separan dos mundos de hombres, que se construían antaño con orgullo, a punto tal que a menudo se los ubicaba en el centro de las ciudades, hoy nos molestan. Las polémicas que se desatan regularmente a su respecto, y hace poco a causa de numerosos motines, dan claro testimonio de ese sentimiento. Polémicas, molestia y falta de amor que, ademáis, acompañaron las prisiones desde que estas se consolidaron como pena universal, digamos alrededor de 1820. Y sin embargo, esta institución ha resistido ciento cincuenta años. Es un hecho bastante extraordinario. ¿Como, fue Ia pregunta que me hice, una estructura a Ia que tanto se ha censurado ha podido resistir tan largo tiempo?

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Estas 14 feministas tienen algo que decirte sobre el amor

Chicas Malas

Post 486 - Estas 14 feministas tienen algo qué decirte sobre el amor

El amor romántico ha sido y sigue siendo uno de los temas de los que más hablan y escriben feministas del mundo entero. Ya sean africanas, europeas, afroamericanas o latinoamericanas, todas ellas son conscientes de la importancia de romper con los mitos románticos para luchar contra la violencia de género.

Estas 14 frases son de feministas que tienen algo importante que decirte sobre el amor, la pareja y el matrimonio.

1. «El día que una mujer pueda no amar con su debilidad sino con su fuerza, no escapar de sí misma sino encontrarse, no humillarse sino afirmarse, ese día el amor será para ella, como para el hombre, fuente de vida y no un peligro mortal».

(Simone de Beauvoir)

 2. «“Por amor” aguantamos insultos, violencia, desprecio. Somos capaces de humillarnos “por amor”, y a la vez de presumir de nuestra intensa capacidad de amar. “Por amor” nos sacrificamos…

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